Echemos la vista atrás. Concretamente al siglo XIX. La sociedad era completamente diferente. Estaba marcada por profundas desigualdades sociales, económicas y de género. La realidad de las mujeres en el siglo XXI es muy distinta a la de hace dos siglos. Principalmente, la mujer no tenía derecho al voto y apenas podía desarrollarse profesionalmente. Su ideal de vida se centraba en formar una familia y dedicarse al cuidado del hogar. Ser una perfecta ama de casa.
Echemos un vistazo a la actualidad, siglo XXI, Las mujeres representan un 49’50 % de la población, y hoy por hoy, tienen el poder de ejercer el voto y de acceder a un trabajo y unas condiciones dignas.
En España, uno de los hitos más importantes fue la concesión del derecho al voto femenino en la Segunda República, en 1931, en la que además, podían presentarse como candidatas en las elecciones. No obstante, resultaron elegidas tres mujeres. Más adelante, la Constitución de 1978 consolidó el principio de igualdad ante la ley.
Estos avances también se reflejan en el ámbito laboral. No obstante, existen profesiones en las que la representación de la mujer es especialmente elevada. Uno de los ejemplos más claros es el ámbito sanitario. Profesiones como Medicina, Farmacia y Enfermería cuentan con una importante presencia femenina y, en algunos casos, se consideran profesiones «feminizadas», ya que el porcentaje de mujeres supera al de hombres ejerciendo este servicio. El ámbito de Medicina en mujeres es de un 56’4 %, Farmacia un 65’7% y Enfermería un 84,5%.

Solo con estos datos se puede apreciar el importante papel que desempeña la mujer en el mundo laboral. Según la Encuesta de Población Activa (EPA), realizada por el INE, en 2025 alrededor de 22,46 millones de personas tenían empleo en España, de las cuales más de 10 millones de la cifra eran mujeres. Esto supone una participación femenina cercana al 47,24 % de la población ocupada.
Mirar hacia atrás ayuda a valorar el camino recorrido y recordar que muchos de los derechos que hoy damos por sentados fueron el resultado del esfuerzo y la lucha de generaciones de mujeres.
Actualmente las mujeres desempeñan un papel esencial en todos los sectores profesionales, contribuyendo cada día al desarrollo y al progreso de la sociedad.
